martes, 1 de noviembre de 2011

sin medidas, por encima de todo!

Y es que a veces perdemos la cordura, y actuamos con el corazón, en lugar de con la mente. Sentimos en vez de razonar, y nos guiamos por lo que nos dictan los latidos de nuestro corazón. En esos momentos te sale lo más improvisado, desde el fondo del corazón, sin saber bien por qué estás actuando como actúas, pero te gusta, te sientes bien y sabes que no acabará mal.
Y de fondo suena una musiquilla divertida, que te anima y te incita a tirar hacia adelante, te dibuja una sonrisa, te recuerda cosas pasadas y te da esperanza para crear las futuras. En ese momento si escribieras algo estaría carente totalmente de sentido, teniendo así a su vez un sentido particular.
¿Qué pretendes decir? ¡No sé! Ahora mismo me salen palabras solas de la mente y el corazón a las manos, y me vienen ganas de decirte que pese a todo ¡te quiero! y me apetece gritarlo, ¡SÍ!
Es extraño, pero joder, esto es mío, y con lo mío hago lo que quiero, y nadie puede quitármelo ni pararlo. Son mis letras, mis palabras, mis párrafos y mis textos, sin sentido, pero me gustan, y me siento bien. ..

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